Bronquiolitis, todo lo que hay que saber.

La Bronquiolitis es una enfermedad vírica que cada año provoca unos 100.000 episodios en menores de 2 años y muchos ingresos diarios en la mayoría de hospitales del país.

Para poder evitarlo y manejarla mejor, estar informados es lo más importante:

1⃣ ¿Qué es la bronquiolitis?

Está causada por un virus, el VRS (virus respiratorio sinticial) suele ser el que provoca la mayoría de los casos y los más graves.

El período de máxima incidencia del virus es de noviembre a febrero y representa el 70% de ingresos hospitalarios en bebés en esa época.

Afecta sobretodo a los menores de 2 años, con mayor incidencia a los bebés de entre 2 y 6 meses.

En los adultos y niñ@s más grandes, el mismo virus, se comporta como un resfriado de vías altas sin mayor repercusión.

Dura entre una semana y 15 días de media, y en determinados casos, los bebés que han padecido una bronquiolitis, pueden tener cierta predisposición a sufrir posteriormente bronquitis o hiperreactividad bronquial.

2⃣ ¿Cuáles son sus síntomas y como detectarla?

Se inicia como un resfriado de vías altas  con los síntomas habituales de mocos, tos y fiebre, que en cuestión de horas o pocos días, avanza afectando a las partes más profundas de los bronquios, los bronquiolos, provocando una inflamación que dificulta la llegada del aire a los alveolos y genera dificultad respiratoria y mucha tos.

En los bebés más pequeños, es precisamente la dificultad respiratoria y la disnea, el motivo de su ingreso, donde necesitará ayuda de aparatos respiratorios para respirar mejor hasta que el virus remita.

Es especialmente peligroso en:

  • Menores de seis meses.
  • Niños prematuros.
  • Inmunodeficiencias
  • Enfermedad pulmonar crónica o cardiopatía congénita.

¿Cuándo se debe ir a urgencias?

  • Si el bebé presenta mal estado general. Está como irritable y adormilado.
  • Si se fatiga mucho con las tomas y casi no come o deja de hacerlo.
  • Si cada vez respira más deprisa, se le marcan las costillas, mueve mucho el abdómen, se le hunde el pecho o deja de respirar durante segundos, y si las aletas nasales se abren exageradamente para inspirar.
  • Si su hijo se pone morado o pálido.
  • Debemos prestar especial atención a los recién nacidos, donde en lugar de tos, pueden producirse pequeñas pausas respiratorias (apneas); en estos casos hay que acudir al hospital para su evaluación y probablemente permanecerán ingresados para ser monotorizados y mejor vigilados.

Bronquiolitis y fisioterapia respiratoria

3⃣ ¿Cuál es el tratamiento?

Al tratarse de virus, no existe un tratamiento farmacológico específico, está comprobado que los medicamentos usados para el asma no son eficaces en los bebés tan pequeños. Lo recomendable si están en casa es:

  • Propocionar al bebé un ambiente de calma y tranquilidad en casa.
  • Realizar lavado nasales antes de cada toma y de dormir. Cuanto mejor respire por la nariz, menos dificultad respiratoria tendrá. Recordad, que la calidad del aire respirado, depende directamente de la respiración nasal, si el aire entra por la boca, estará más seco, frío y sin filtrar.
  • Darle el pecho, biberón o líquidos de manera frecuente. Si no quiere comer, hacer tomas más cortas y más frecuentes. En los niñ@s más grandes, proporcionar caldos y zumos naturales, y alimentos fáciles de digerir, que no requieran digestiones pesadas. Cuanta más hidratación, mejor, sobretodo sí hay fiebre.
  • Dormir un poco incorporado puede aliviar la congestión nasal y la tos.
  • Ventilar frecuentemente la estancia donde está el bebé, un ambiente seco y cargado, empeorará la congestión nasal y la sequedad de mucosas.
  • Se puede administrar paracetamol para aliviar los síntomas febriles.

4⃣ ¿Qué podemos hacer para evitarla?

No existen vacunas para prevenirla, pero sí podemos tomar ciertas medidas para evitar al máximo el contagio por este virus:

  • Evitar la exposición al humo del tabaco. La exposición al humo del tabaco empeora la evolución no solo de la bronquiolitis sino de todos los niños con bronquitis de repetición incluidos los asmáticos.
  • Lavado de manos frecuente y sobretodo antes de tocar al bebé.
  • Evitar el contacto con personas tanto adultos como niños que estén acatarrados o tosiendo.
  • Evitar los espacios cerrados y con acumulación de gente.
  • Promocionar la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses como factor de protección.

Des del Balneari Respiratori estamos convencidos de que la realización de la higiene nasal diaria es un factor de prevención y protección contra la mayoría de virus respiratorios.

La nariz es la puerta de entrada del organismo, nuestro mejor filtro y la encargada de que el aire respirado llegue en óptimas condiciones a los pulmones. Si la nariz está tapada, llena de mocos y respiramos por la boca, estaremos más expuestos a sufrir más patologías respiratorias.

5⃣ Fisioterapia respiratoria, ¿sí o no?

Pasada la fase inicial de inflamación bronquial, empezará una fase con más secreciones a nivel de vías altas y bronquial.

Es en esta fase donde nuestros tratamientos, tanto con las inhalaciones como con las técnicas manuales de drenaje bronquial, van a facilitarle mucho el bebé el drenaje de la mucosidad acumulada y hacer limpio correctamente del proceso, evitando así una recaída de la misma u otra patología respiratoria.

Fuentes:  Wikipedia